Al pensar en mejorar la calidad del aire en el hogar, hay muchos métodos, entre ellos, el humificador que puede ser de vapor caliente o frío.

Ambos artículos están pensados para purificar el aire y mejorar los niveles de humedad, sin embargo, existen algunas características muy distintas entre los dos que hay que tener en cuenta.

Cada uno tiene sus beneficios y hay que conocer las necesidades del hogar antes de decidir cuál será la mejor opción. A continuación, hablaré un poco sobre cada uno.

Humificador de vapor caliente

¿Cómo funciona este equipo? La respuesta es, bastante fácil.

Utiliza la evaporación por calor como método y principalmente calentando el agua en su depósito, hasta hacerla hervir y liberar esos vapores.

De esa manera se eleva la temperatura y los niveles de humedad. El humificador de aire caliente es recomendado junto a la calefacción para ayudar a mantener la temperatura en un lugar pequeño.

Los tipos más comunes de humificadores calientes son de vapor y vaporizadores. Los segundos suelen ser saludables porque  producen vapor con menos minerales que los otros humificadores.

Es ideal para el invierno, porque además de humificar, sube la temperatura. Tienen un mantenimiento bastante sencillo y son considerados bastante saludables.

Es un equipo sencillo, práctico y muy económico, ya que pueden funcionar sin tener que cambiar los filtros. Su precio varía depende del país, pero en general se adquieren desde 60 $.

Humificador de vapor frío

Por su parte, los humificadores de vapor frío logran hacer vapor sin tener que calentar agua, lo cual podría evitar posibles accidentes.

Al no evaporar el agua, su nivel de condensación es mucho menor y así se evitan los inconvenientes de humedad excesiva.

Estos humificadores usan dos tipos de sistema: iones negativos e hidrólisis. Son la mejor opción para las zonas más abiertas y espaciosas.

Existen dos tipos de humificadores de vapor frío. Estos son los evaporativos y los ultrasónicos.

El ultrasónico es mucho más silencioso que el evaporativo y utiliza tecnología vibrada para descomponer el agua y convertirlas en partículas frías.

El vapor que desprenden estos equipos es temperatura ambiente, generalmente bastante agradable. Sirven para refrescar el ambiente y suelen ser muy prácticos también.

Una gran ventaja de los humificadores de vapor frío es que no requieren de tanta electricidad como los de vapor caliente y en tema seguridad, también son más recomendados porque no contienen agua.

En cuanto al presupuesto, son un poco más costosos que los humificadores de vapor caliente, aunque se pueden comprar en tamaño portátil y ahorrar un poco.

Dependiendo del país y de la temporada del año, se consiguen desde $80.

Ambos equipos son inversiones bastante buenas para los hogares, no obstante, me parece que los humificadores de vapor frío son más recomendados para casas con niños pequeños.

Los humificadores de vapor caliente pueden ser excelentes para el invierno porque calientan el hogar con mucha facilidad y rapidez, pero se debe tener precaución por el tema del agua caliente.

Ambos pueden adquirirse tanto en tiendas físicas, como en tiendas virtuales.